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por Amanda Castillo •

Las reglas de oro para cuidar la piel de tu cuerpo

Estamos conscientes del cuidado de la piel de nuestro rostro y su cuidado, pero muchas veces nos olvidamos del resto del cuerpo, que también necesita un cuidado especial para que esté sana, elástica e hidratada.   El cuidado del rostro es un tema conocidos por todos. Diariamente nos hablan de los cuidados que debemos tener para evitar daños en la piel de nuestra cara y lucirla hidratada, pero nos olvidamos del resto del cuerpo. Si bien en invierno la mayoría de este está cubierto por capas de ropa; en verano esto cambia. Y, si eres deportista, muchas veces esta se expone durante todo el año a los efectos del clima.   Cuidarnos, tanto por fuera como por dentro, forma parte de una rutina de belleza y de salud que tendrá como resultado una piel más sana, hidratada y que luzca bien. Para cuidar la piel del cuerpo hay que tener en cuenta la constancia, la periodicidad y la elección de los productos. La constancia está la base de una dermis sana y brillante, y no solo es necesario hidratar la piel en verano, sino todo el año, ya que cada piel requiere cuidados específicos así como unos productos adecuados para ella. En Sole Mio nos preocupamos de tu salud y queremos dejarte estos consejos para que cuides la piel de todo tu cuerpo los 365 días del año: Mantén una dieta balanceada: como te mencionamos anteriormente, el cuidado debe ser tanto por dentro como por fuera. Tu alimentación es clave en la piel, ya que ésta refleja lo que estás comiendo. Por lo mismo, es importante mantenerte hidratada tomando como mínimo dos litros de agua y agregar a tu dieta frutas y verduras. Protégete del sol: Una de las formas más importantes para cuidar la piel es protegerla del sol. Una vida de exposición al sol puede provocar arrugas, manchas de la edad y otros problemas de la piel, así como un aumento del riesgo de cáncer de piel. Trata tu piel con suavidad: la limpieza del cuerpo y el afeitado de este pueden dañar con mayor facilidad tu piel. Por lo mismo, intenta no afeitarte diaramente, entregándole un descanso de al menos un día a la piel. También es importante utilizar jabones suaves que no le quiten los aceites naturales a la piel. Una buena opción la encuentras en nuestro shop con nuestro jabón que además de ser suave y cuidar tu piel, te aportará una base de protección UV. Esto no significa que dejes de lado el bloqueador solar, pero aportará en la protección. Después de la ducha, frota tu piel con suavidad, esto también forma parte importante del cuidado. Hidrátala diaramente: luego de la ducha, es importante que la hidrates con una crema corporal que ayude a restaurar la película hidrolipídica que cubre la epidermis. Luego de su aplicación, no dudes el factor solar, en especial si te expondrás al sol. ¡Sigue los consejos de Sole Mio y luce todo el año una piel sana e hidratada!