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por Amanda Castillo •

Luz Azúl Netflix Pantalla Teletrabajo

Efecto de la Luz de la Pantalla en Nuestra Piel

¡Hola, chicas y chicos de Sole Mio!   Desde que empezó el coronavirus y comenzó todo esto del teletrabajo a nadie le ha tocado estar tooodo el día detrás de una pantalla de computador y lo único que hacemos es imaginarnos en un campo gigantesco y el sol dándonos en la cara ¡en la libertad! ¿a quién no le ha pasado? Bueno, por fin se acabo la cuarentena y estamos un poco más libre, pero nadie nos ha explicado qué efecto han tenido esas largas horas detrás de nuestros computadores y hoy con Sole Mio se los vamos a contar. ¿Qué efectos tiene la luz azul de las pantallas en tu piel? La luz visible es una fracción de radiación que, a pesar de su tamaño, el ojo es capaz de detectar. Suele relacionarse con la luz del sol, cuyos daños para la dermis son muy populares entre las personas. Por suerte, cada vez hay más conciencia de este daño y una mayor protección contra ellos. Actualmente, los especialistas también advierten sobre la exposición a otro tipo de radiación, conocida como luz visible. Sin embargo, no es habitual que las personas sepan que las ampolletas o las pantallas de los dispositivos tipo smartphones, televisores, computadores o tablets, producen luz visible y, en consecuencia, es mucho menos probable que sepan que el 40% de esta radiación visible es emitida por los dispositivos es luz azul.   Efectos de la luz azul en la piel La luz azul es capaz de penetrar en las capas más profundas de la piel provocando daños, muchas veces, irreversibles. Por ello, teniendo en cuenta la cantidad de horas que la mayoría de las personas pasan delante de las pantallas, conviene conocer cómo actúa y sus consecuencias para la salud epidérmica. La luz azul es un tipo de luz al que todas las personas están expuestas de forma natural. En dermatología, su uso es habitual con fines terapéuticos, siempre en exposiciones breves y de baja intensidad. El problema de las pantallas es la emisión de luz azul es más intensa y prolongadas. Sus rayos, capaces de penetrar en la piel a mayor profundidad que los rayos UV, pueden dañar las células epiteliales produciendo los siguientes efectos: Deshidratación: La luz azul es capaz de provocar una baja en las acuaporinas, moléculas que se encargan de mantener los niveles de hidratación de la piel. Por lo tanto, la capacidad de retener agua reduce, apresurando la degeneración prematura de la piel. Arrugas en la piel Los efectos de la luz azul provocan que las enzimas conocidas como metaloproteinasas se descontrolen y desintegren la matriz extracelular (entramado de moléculas que hay en el espacio entre células). La acción desbocada de estas enzimas degrada el colágeno y la elastina. Como resultado, se produce una pérdida del tono y elasticidad de la piel, favoreciendo la aparición de arrugas y la profundización de las marcas de expresión. Manchas en la piel: Exponerse a diario durante horas a la luz azul estimula la activación de los melanocitos. Esta alteración acrecienta la cantidad de melanina en la piel, favoreciendo de manchas. El estrés que provoca la luz azul en las células es capaz de perdurar hasta 48 horas después de la exposición. A través de diversos estudios, se ha detectado que las personas más expuestas a este tipo de manchas en la piel son aquellas con fototipos más altos (más morenos), ya que tienden a producir más melanina. También afecta a las mujeres embarazadas y a las personas que se hayan sometido a algún tipo de tratamiento cutáneo, como un peeling. Otro antecedente que se ha verificado es que estas manchas, producidas por la luz azul, duran más que las causadas por los rayos UV. Envejecimiento prematuro: La luz azul estimula la formación de radicales libres, moléculas inestables que promueven la oxidación y dañan la matriz extracelular. Como consecuencia, la piel pierde firmeza y aparecen arrugas. Además, su acción es capaz de alterar la estructura de los fibroblastos, encargados de estimular el colágeno que mantiene la piel firme y luminosa. El estrés que provoca la luz azul en las células es capaz de perdurar hasta 48 horas después de la exposición.   Cansancio: El uso continuo de dispositivos provoca desvelo debido a la sobreexcitación lumínica que recibe el cerebro durante todo el día. La falta de descanso también afecta a la piel produciendo deshidratación y disminución de la síntesis de colágeno, con la consiguiente pérdida de luminosidad y firmeza. Las pantallas son necesarias para trabajar, informarse, comunicarse, o distraerse. Sin embargo, lo recomendable es protegerse de la luz azul y reducir -en la medida de lo posible- la exposición a esta radiación. Exponerse durante horas a la luz azul estimula la activación de los melanocitos lo que favorece la aparición de manchas. En la rutina diaria de cuidado personal no deben faltar los productos con fórmulas ricas en antioxidantes, la vitamina C, el ácido ferúlico o la vitamina E, capaces de combatir el de los radicales libres. El Polypodium Leucotomos contenido en los productos Sole Mio también tiene una comprobada protección contra la luz azul. Además, es necesario protegerse del sol y la luz utilizando bloqueadores de amplio espectro, lo que implica que no solo protejan de la radiación UVB y UVA, sino también de la luz visible y de la infrarroja. Por último, no hay que olvidar que es importante destinar periodos de desconexión, lejos de la luz azul del computador o del celular, para reducir la exposición de la piel a sus radiaciones. Además, tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.   ¡Siempre recuerda seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias, la mejor vacuna contra el coronavirus es la empatía!